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Kinetografo
Por: Mauricio Alvarez
"Las
imágenes más bellas en un espejo cóncavo son
absurdas. La deformación deja de serlo cuando está
sujeta a una matemática perfecta. Mi estética
actual es transformar con matemática de espejo cóncavo
las norma clásicas."
Max Estrella (Valle Inclan )
El cine es como una literatura de la luz en movimiento, decía el
poeta cubano Luis Rogelio Nogueras, intentando descifrar los
símbolos propios del género, y como la luz el cine es
inapresable, simplemente sucede y sucede continuamente.
Por eso el cine podría decirse es un shok de la imagen contra
los sentidos, su poder reside en que la única negación
consiste en cerrar los ojos o abandonar la sala. El ritmo, la
intensidad y los destellos son impuestos por una velocidad
incontrolable de formas que generan una realidad solo posible
ahí en ese escenario imaginario.
El poder del espectador es, la forma como puede unir las descargas de
experiencia vital que revientan sobre sus sentidos, entrelazar en su
mente, de manera continua y a menudo inconsciente, exploraciones por el
color, el sonido y sobretodo sobre otra realidad que la pantalla
presenta como posible.
Allí en esa nueva realidad que solo dura unos minutos, se
pretende destruir la "realidad real" con pedazos de ella misma ; "la
luz en movimiento" quiere asegurarse un espacio y un momento para
proponer otro lugar y otro tiempo que suceden sobre éste, como
retiñendo sobre nuestro presente otro presente que desfigura al
anterior para revelarlo con mayor intensidad.
DESFIGURACION Y CONSUMO
Ante las posibilidades que presenta la creación de nuevos
mundos, sobre el mundo que creeemos habitar, la sociedad industrial
hija del despilfarro y el desprecio, compró ( o creyó )
comprar el cine, y lo instaló en Hollywood y otros plantas de la
producción en serie de idioteces de consumo masivo.
Y así nació un mundo de plástico que ha otorgado
grandes dividendos y pocos elementos al hombre de este siglo para
revelarse y rebelarse : Héroes que se desinflan en
historias desinfladas, donde el razonamiento m-60, el sexo sin
lúdica ni contradicciones y la exaltación de un modo de
vida muerto, quieren erigirse como dueños de esa bella
ambigüedad que es el azar y el misterio de la vida.
EL CINE INVISIBLE
Al borde de la vía y muchas veces en contra de ella, han surgido
y seguirán surgiendo, quienes encuentran en el cine una
posibilidad para deformar la realidad por un espejo perfecto y
obligarla a ridiculizarse, a servir de prisma donde el mundo de lo
humano se multiplique y enrarezca.
Un cine que es ante todo pregunta, que no intenta enseñar sino
que juega con lo que se ha enseñado como aceptable y lo hace
objeto de burla, lo amasa para interrogarse por otra formas, para
descubrir el absurdo, el amor, la muerte, el dolor, el sinsentido y la
poesía; en invisibles pliegues de un mundo caótico y
complejo.
A estos videntes de lo no obvio, es que queremos rescatar y ofrecer,
aquellos que en su propio universo, y sin los grandes recursos de las
multinacionales de las multimentiras, han explorado imágenes,
sonidos, colores, velocidades y ritmos, que sirvan ya no de espejo,
sino de lente en el que nos podamos mirar y a la vez mirar el fondo del
misterio en que vivimos. Lente que estire al máximo los rasgos
del entorno síquico, social, político, cultural religioso
etc. y los haga radiar otros mundos, tal vez contenidos en éste,
tal vez en la mente de ésos creadores, tal vez en la mente de
los que nos dejamos en manos de la luz y el sonido en movimiento.
PULP MOVIES es un proyecto para ver lo que los empresarios, las salas
de cine comerciales, y la ideología del consumo han hecho
invisibles y no pretende algo más allá de ofrecer otros
ojos por los que se puedan revelar múltiples culturas. Culturas
que a través del cine revelan visiones, proyecciones,
perversiones y otras, y nos proveen de una gama exquisita de
sensaciones, perplejidades y preguntas.
Es responsabilidad de cada uno lo que haga con ellas.
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