|
|
|
Punk cinema desde
Teherán (Persia) |
|
| Por: Jorge Serna |
|
| |
|
| "Olvida ser John Malkovich, intenta ser
Mohsen Makhmalbaf." Jeff Vorndam. (AboutFilm.Com) |
|
Pero, ¿Quién quiere ser
Mohsen Makhmalbaf? Una que otra persona en un bus de Teherán,
por ejemplo, con una novela, The Cyclist, en la mano, que mira por la
ventanilla y piensa: ¿así que esto es la vida, no? Y, la
verdad, ni él mismo sabe a qué se refiere. Si a lo que
pasa por la ventanilla, al libro en su mano o a la película que
podría estar haciendo en ese momento, y no, que podría
estar siendo, en ese momento, y no, la vida, entonces, que, en
definitiva, está viviendo, pero no, porque, necesariamente,
necesita del reconocimiento del otro, la señora sentada a su
lado, por ejemplo, para completarla, la cámara que podría
estar siguiéndolo, a él, Hossain Sabzian (nombre
insignificante), cuyo única característica identificable
es ser admirador de Makhmalbaf (nombre importante). Y es ahí,
entonces, en ese bus, una mirada después, cuando puede ser, por
unos instantes (toda una vida) Makhmalbaf, y la vida entera se le
cambia, después de esa experiencia, renovadora, pues puede hacer
de su vida, literalmente, una película.
|
|
| |
| Lo que intento describir
(Close-up, de Abbas Kiarostami), como la vida, como el cine, es menos
confuso, aunque más complejo. Pero para comodidad del relato son
necesarios límites, rasgos-base para lograr, como mínimo,
un acercamiento. Kiarostami lo sabe. Y por eso se ha empeñado en
hacer que esos rasgos sean cada vez menos confusos, más
identificables. Esenciales. Y que, de hecho, sean, en sí mismos,
el relato. Porque, a la final, a eso termina reduciéndose todo:
niño que busca algo. Chico busca chica. Hombre que mira por la
ventanilla de un bus. Un hombre que es. Pero Mohsen Makhmalbaf no sabe
de relatos. O, mejor, le ha tocado ir aprendiéndolos, solo, a
golpes de cámara, de escritura, de montaje. Autodidacta. Y por
eso sus películas, las que nos han llegado, se diferencian tanto
del otro cine que nos llega desde Irán: mínimo,
transparente. El cine de Makhmalbaf, en cambio, es arrollador. Cine
profundamente político y religioso (me interesa el adverbio, no
los adjetivos). Cine puro y duro. Cine en estado salvaje. Efervescente.
Lo que el punk más repelente es a la música: hecho desde
la necesidad, desde la urgencia, luchando contra su propia incapacidad.
Con tres acordes basta. Y, sin embargo, el producto, lo que queda, para
comenzar, tiene la posibilidad de ser, por incondicional, una obra
excepcional. Porque más que un producto estético, aspira
ser un asunto vital. Y valores como calidad o claridad o coherencia o
perfección, ya no son suficientes como medida (Nosferatú,
1995) y deben ser desplazados o reevaluados, porque si no, corremos el
riesgo de quedarnos ciegos (sordos) ante eso, lo otro, lo
extraño, lo musulmán, y ante lo que eso signifique, lo
que sea que signifique. |
| |
| Bibliografía
básica. |
| Close-up
review, By Jeff Vorndam. |
| Entrevista
a Mohsen Makhmalbaf |
| |
| Filmografìa
Mohsen Makhmalbaf (imdb.com) |
| |
|
|
|
|
|
 |