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Santiago
Andrés Gómez y la cámara conmovida |
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| Por: Jorge Serna |
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| CLEMENCIA. Colombia. 1997.
25 min. |
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| LA VALENTÍA.
Colombia. 2000. 25 min. |
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"Winona sigue sin saber. No se pregunta
mucho, mira cómo es el mundo y trata de vivir honestamente.
Trabaja en su documental de video, Hi-8, y graba a sus amigos viviendo
y diciendo lo que sea, que se hable, que entre lo dicho descansa la
respuesta mal dicha, ya mostrará su rostro, ya lo muestra: esto
es lo que somos. Ella ve en todos a un ser humano; extraño,
¿no?: un ser humano que va a tientas por el mundo haciendo lo
que considera bueno o malo, tan ligado a sus propias experiencias de
placer y de dolor, tan ligado a su capacidad de percibir el placer y el
dolor de otros, de compartirlo…" Santiago Andrés Gómez. La
pesada suave carga. (En alguna vieja Kinetoscopio)
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| Santiago Andrés
Gómez, en este fragmento, así hable de Winona, no hace
sino nombrarse. Uno presiente el lenguaje en clave de su prehistoria
como crítico. El nombre inicial es reemplazable: "Santiago
Andrés sigue sin saber. No se pregunta mucho, mira cómo
es el mundo y trata de vivir honestamente. Trabaja en su documental de
video, Hi-8, y graba a sus amigos viviendo y diciendo lo que sea, que
se hable, que entre lo dicho descansa la respuesta mal dicha, ya
mostrará su rostro." Es una promesa, muchacho. Esperamos que lo
muestre, el rostro. Esperamos, pacientes, con el dedo en el
botón del record, que lo muestre. Pura cuestión de fe. Fe
de fotógrafo. Nunca sabe exactamente lo que va a salir, pero
hace la inversión de revelar la foto. A veces aparece Dios. Y si
no aparece, para algunos, la verdad no importa. Es la fe lo que
importa. Por eso el sacrificio. |
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| Santiago puede ser el
niño que al vive al lado de tu casa y graba bautizos y luego se
sorprende deteniéndose un poco más de lo normal en los
rostros, en los gestos. En el gato de la casa lamiéndose la
leche. Es un espectáculo para cualquiera que tenga una Hi-8
temblándole en la mano. Todo resplandece de una forma a
través del viewfander que piensas que hasta ahora no
sabías lo que era el mundo. Que piensas que todo se ve mejor a
través de tu visor. Renovado. |
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| La Hi-8 es sólo
una clave. Una elección. "Sobre todo por el nivel de intimidad".
La levedad tecnológica que permite sorprender gestos imposibles,
por volátiles, a cualquier hora del día. Sin aparatajes y
sin puesta. Una masturbación (redundo) absolutamente personal. |
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| El cine, como cualquier
otra manifestación del arte, nos respira cada vez más
cerca. Esto ya está dicho. Cito la autoridad de Harmony Korine,
nuestro niño genio favorito, que lo dice mejor, antes que yo, en
una entrevista para la Sight&Sound: "pienso que el video
está comenzando a cambiar la forma en que la gente hace
películas y observa el cine. Aunque tengo la esperanza de que no
sólo cambie el cine a nivel estético sino que pueda
convertirlo en un arte menos elitista." |
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| La handycam, una de las
cosas más bellas que ha hecho Dios sobre la tierra, con el
nombre de la Sony, se ha ganado (quiéranlo o no los
críticos fundamentalistas que miran nostálgicos la
emulsión de nitrato de plata como posibilidad última de
captar la imagen fílmica) un lugar cada vez más amplio en
nuestros corazones: es decir, en términos menos
románticos: en nuestras posibilidades objetivas de registro del
mundo. Proponiendo de paso o, mejor, transformando, lenta, pero firme,
las convenciones estéticas que este proceso implica: las
gramáticas, el grano, la calidad/fidelidad y todo eso. Porque
tranquilamente ha preferido sacrificar la composición por la
espontaneidad, el protagonismo por la cercanía, la calidad por
el hecho ahí. Es decir: sacrifica toda la tradición cine
para poder, intentar al menos, acercarse a la vida. Cosa que al parecer
es lo que siempre hemos buscado. Y la esencia de lo que resulta nunca
ha necesitado defensores ni condicionamientos para ser lo que es. Es
más: ella, simplemente, es. |
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| Santiago, puede aportarnos
elementos de claridad: "Hay cosas que el video es el único que
las puede captar, sobre todo por el nivel de intimidad./ Un amigo
mío se mete a grabar al sobrinito y hace unos planos
larguísimos del sobrinito durmiendo. Eso es una hermosura y
sólo lo coge el video. Para hacerlo con una cámara de
cine tendría que haber una cantidad de luz o mínimo
estaría haciendo bulla el motor de la 16 sin blindaje." |
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| ¿Entonces?
¿Qué nos queda? Asumirlo, supongo. Grabar al sobrinito de
cada cual, durmiendo, en planos largos, y sollárnosla. Tantas
películas como sobrinitos haya. Esta es una opción. Dejar
la cámara ahí, sin límite, sin importar lo que
suceda, sin importar que no suceda, sin conflicto, sin drama,
absolutamente nada. Los cassettes de video no son tan caros. Y el
recorrido permanente de la cinta sobre las cabezas lectoras garantiza
el movimiento inherente al concepto cine. Y por ahí derecho te
da la oportunidad de revelar momentos exquisitos. Andy Warhol ya
sabía esto en los 60's. De tanto insistir sobre la cosa, es
posible que la cosa revele su verdadero rostro, de repente. El
equivalente polaroid de la cinematografía. Instantánea. |
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| Supongo entonces, dada la
coincidencia de opiniones, que es una preocupación, una
decisión, un encuentro inevitable a nivel generacional.
Nosotros, hijos putativos de la televisión. Llenos de nostalgias
catódicas. |
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