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1. "La vida es grandiosa sin ella
estaría muerto" Solomon
"La siguiente película tiene clasificación R, por ser un
retrato penetrante del comportamiento antisocial de los jóvenes
incluyendo violencia, abuso de sustancias, sexo y lenguaje fuerte".
Éste es el comentario que aparece al consultar una página
para comprar la película en Internet. Pero más
allá de sórdidos comités de censura, se
podría decir que esta película no tiene
clasificación, no cuenta una historia coherente, quizá no
cuenta una historia, no tiene inicio, nudo y desenlace; si le preguntan
a un incauto espectador de qué trata el film, se
encontraría en aprietos. Los personajes no son héroes,
tampoco antihéroes, no proponen un modelo que pueda ser seguido,
ni promueven una rebeldía que pudiera ser reivindicada. Se sabe
muy poco de ellos, no parece que persigan un fin identificable, sus
vidas simplemente transcurren, no hay crecimiento ni cambio,
sólo permanencia.
2. Luego me cuentas la película….
Entonces ¿qué es lo que cuenta Gummo? Quizá Gummo
no cuenta nada en el sentido estricto de la narración. Gummo es
la antinarración, la huida completa de la historia como elemento
integrador, el salto a la sensación, a la expresión
múltiple de la imagen, y a la posibilidad de interpretaciones
heterogéneas. Gummo promueve la imagen como un lenguaje
agresivo, como un narcótico. Y como todas las drogas, los
efectos pueden ser impredecibles, para algunos representa un viaje por
las posibilidades sensoriales del cine, mientras que para otros
sólo es un recorte de imágenes extraídas de un mal
noticiero de pueblo. Quien se somete a los 88 minutos de
imágenes entrecortadas, obtiene un mosaico visual de la vida de
un grupo muy especial de jóvenes que pasan las tardes matando
gatos para venderlos por kilos en una carnicería, que no van a
la escuela y a veces aspiran algo de pegante y toman malteadas y que
sólo quieren encontrar como pasar el rato. A ellos se suman las
declaraciones de un buen número de retrasados mentales y las
extravagancias sádicas y racistas de los desocupados muchachos
del claustrofóbico e imaginario pueblo de Xenia, Ohio, que
además de ser el albergue de estos ocultos seres, fue devastado
por un tornado que mandó a volar a los cerdos a los
árboles y a los desprevenidos los llevó a montar en
bicicleta por los aires.
3. "Mátalo, es un conejo marica" (de la escena de la
"muerte", en Gummo)
Estos seres oscuros, deformes, inútiles, desempleados,
alucinados, representan una colección de anulados, de seres
no-importa, pero cuya conciencia de lo que viven resquebraja al mismo
discurso imperante que los margina, sin que sea necesario que medie un
discurso político de la marginalidad para ser rescatados. En
este sentido el filme de Korine huye de las insinuaciones morales, para
situarse al lado de sus personajes, en una especie de solidaridad
ético-escéptica (de hecho Korine aparece en la
película intentando seducir a un enano negro e
hidrocefálico) y compartiendo con ellos una visión
fragmentada de la realidad, que no conduce obligatoriamente a lo
trágico y sobre la que opera un sentimiento de desencanto, que
actúa como solvente de una nadedad existencial soportable a los
13 años solamente montado en una bicicleta BMX y con un rifle de
copas en la espalda. En este sentido Gummo es ante todo un retrato
vital, sincero y estéticamente elaborado de la calle como lugar
de existencia, una reivindicación ética de estar por
fuera del camino, del outsider como opción de vida.
¿Aló Cassavetes?
4. "Odio esa mierda. Se están comiendo el alma del
cine" (Harmony Korine hablando de las escuelas de cine)
Harmony Korine (EEUU, 1974), no es un cineasta convencional, sus
concepciones sobre la estética de la narración
cinematográfica no fueron adquiridos en una academia formal, a
las que se refiere con desprecio, sino en la experiencia vivencial de
las calles de New York. Quizá su verdadero hogar. Allí se
encuentra en cines de mala muerte con jóvenes con quienes
conversa, se toma una cerveza, va a un parque, camina. Su mirada de la
ciudad es penetrante, provocadora e intimista. Fue a partir de su
trasegar por los submundos de la capital del mundo, que elaboró,
a sus 19 años, el guión de Kids (1995), dirigida por
Larry Clark, la cual relata un "viaje" por la ciudad de los
niños que soportan las noches con un poco de alcohol, sexo y
marihuana, y a los que el sida, de seguro, no dejará pasar de
los 20 años.
En Gummo, Korine trabaja en la fotografía con Jean-Yves
Escoffier, director de fotografía de Leos Carax (Les amants du
pont neuf) y Lars Von Trier. Ambos se lanzan a las calles a provocar la
realidad para perseguir las imágenes que serán luego
bombardeadas sobre los ojos del espectador como en un sueño
húmedo de un adolescente: provocadoras, crudas, sin sentido o
dirección aparente, a veces producidas por una cámara de
video en la mano que persigue los gestos de los personajes a la manera
de un ojo indiscreto. Pero este desorden aparente no quiere decir falta
de intención, por el contrario la sintaxis visual de Korine
conforma un discurso que transmite sensaciones premeditadas que buscan
afectar al espectador de alguna forma. Este lenguaje requiere de
lectores entrenados para su apreciación. A ellos se refiere
Korine en una entrevista realizada por uno de sus nuevos fans, el
director alemán Werner Herzog quien además protagoniza su
última película, Julien Donkey-Boy 1999 (realizada bajo
los preceptos de DOGMA 95)
Werner Herzog : Quién quieres que sea la audiencia para Gummo?
Harmony Horine: Nunca pensé en eso mientras estaba haciendo la
película; pero siento que es definitivamente más
importante si la ve la gente joven, porque es un nuevo tipo de
película, con una nueva sintaxis. La gente joven tiene un tipo
diferente de sensibilidad y pienso que ellos la entenderán. Pero
si alguien dice que yo fui la voz de mi generación, no
estaría de acuerdo, yo solo soy la voz de Harmony.*
5. "Yo vi Gummo como una verdadera película de ciencia
ficción, en el sentido de que muestra una asustadora
visión del futuro: una pérdida del alma, una
pérdida de espiritualidad… y ahora tu [Korine] lo ves todo
claramente con unos ojos muy tiernos…
Werner Herzog
Gummo´s Wahmo.
Entrevista de werner Herzog a Harmonie Korine
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