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Heremakono
Waiting for Happiness
  Abderrahmane Sissako. Mauritania / Francia. 2002. 96 min


Por: Mauricio Alvarez

The Isle (Seom)

De paso en Nouhadhibou *

En las calles de Nouhadhibou hay muchos secretos y viven un hombre viejo y un niño que trabajan como electricistas llevando luz a las casas. Al final de la jornada diaria se sientan junto al mar y dejan que sus ojos vean a los grandes buques atracados en el puerto. El mar se agita al fondo y algunos barcos olvidados se hunden junto a la mirada que presencia el atardecer mauritano.

La música de una mujer y una niña hecha con unas cuerdas y sus voces llena al pequeño recinto, protegido del viento constante por mantas multicolores, de cánticos-gritos que cortan el silencio del pueblo que parece no tener fin.

Hay un vendedor ambulante ¿chino? que canta en el bar a la chica de los vestidos de colores y que recorre el pueblo con su caja llena de baratijas siempre sonriendo pero sin disimular la angustia del que está lejos y solo.

Adentro está una mujer que hace trenzas a una niña. El tiempo en este pueblo se parece a una mujer que hace trenzas a una niña. Poco a poco va hilando las hebras, una tras otra, sin prisa, hasta que todo el cabello está totalmente unido.

Abdallah está buscando como ir desde Mauritania a España, es decir como ir a otro mundo. Como ser otro. Como salirse. Pero quien busca otro lugar desesperadamente, en el fondo, sabe que se va consigo mismo a todas partes. La mierda se la lleva uno pegada y el otro lugar es siempre el mismo porque ahí siempre está uno mismo. La esperanza es que el viaje te haga otro y entonces allí si te encuentres con otra cosa. El resto es paisaje y edificios de colores diferentes.

Abdallah está sin estar en Nouhadhibou, ya no es capaz de hablar la lengua que habla allí la gente, ha ido allí solamente para irse, todo lo que le es propio le resulta extraño, él ya está afuera. Nouhadhibou es una estación de salida, los grandes buques atracados en el puerto señalan el peligroso camino hacia la Europa fortaleza. Los nombres de las ciudades europeas suenan como un eco vacío en los caminos polvorientos.

Allá se han ido tantos, de allá han vuelto algunos, pero siempre está la lejanía, el olvido, el exilio, la partida, la ausencia.

Abdallah vestido de colores, las cortinas y la ropa tienen el mismo color, intenta superar las dunas para poder irse finalmente, de algún modo sabe que se puede salir de la casa de los padres, se puede salir de la ciudad natal, del país "propio" pero al que es coherente con su propia fuga. Al final tiene que hacerse a un lado y salirse del mundo.

En contraposición a él están el viejo y el niño. El viejo es un ser gigante en su humanidad, que sabe saborear los segundos frente al mar y que decide el lugar de su final. Su final que es una metáfora potente sobre la memoria. Y el niño, el niño se queda solo pero alcanza a entender muchas cosas.

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*Basado en el artículo Apuntes sobre el cine excéntrico. Mauricio Álvarez.

Información adicional
ReseƱa de La vie sur terre de Alvaro Ruiz
Filmografía de Abderrahmane Sissako en imdb.com