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"No puedo decir si esta película es un triunfo o un desastre.
Sólo se que me siento satisfecho de que alguien hubiera tenido
el valor de hacerla" Jurhen Fauth (worldfilm.com)
I
"Fue entonces en el campo donde la Naturaleza sembró a nuestro
Pierre, pues la Naturaleza produjo en él una evolución
extraña y original"
II
Constelaciones en expansión sobre el gel sideral viajan a
través de confines apenas imaginables. Tras una vuelta por el
universo pequeñas gotas lluvia se deslizan espontaneas ventana
abajo- un sol mineral penetra tus huesos y retoma tu sangre:
¿Qué se siente alcanzar esta temperatura?. El aire se
vierte en cascadas sobre el habitante de este recinto, se vierte sobre
las colinas, las corrientes se bifurcan, respiran los mares, beben los
ríos, es agradable y provechoso para los ojos encontrarse un
dinámico pez globo a esta profundidad, también lo es la
mañana y sus tres, once, tresmil soles esparcidos en el espacio.
Si, me gusta la mañana y su confort solar. Mañana
cálida como la que debió haber percibido Guillaume
Depardieu (hijo de Gerard) al estrechar la mano del que sería su
conductor y exorcista por una temporada, Leos Carax, "una persona
indefinible". Juntos releen "Pierre o las ambigüedades" de Herman
Melville. Leos erotiza con su pincel los frescos rurales y los hoteles
underground del viejo París, en su bolsillo atesora
dinamita y salvaje pirotecnia poética como para desnudar al
más enmascarado de los espectadores, "esto no es sólo
cine"- piensa- "esto es sangre, y sangre en ebullición". Entre
tanto Guillaume se adentra en las páginas de manera misteriosa y
va simulando el matiz del texto: "Durante el rodaje me sentía en
una especie de trance", los colores me invadían, música y
palabra y ebriedad eran mis compañeras, había algo
poderoso en Pierre, no sólo el color de su cabello y de su
frente, algo relacionado con las raíces y la savia, con la
erección y la tierra y su manera de conectarse con el tallo,
había algo poderoso en Pierre que me invadió desde el
primer instante y se ubicaba en mis ojos cuando la cámara de
Leos emprendía un close-up: la magia del lente me seduce como un
sahumerio paradisiaco, un vapor psicoactivo asciende hacia las
estrellas de mi cráneo, me desprenderé en un instante
como en los mejores sueños y me vendré en
paracaídas ácido sobre la tierra movediza de la pantalla.
El close-up es inminente, las luces y todo el equipo me respiran cerca
muy cerca, ¿Dónde estas Guillaume?, ¿Dónde
estas?, Presté mi carne y todo mi sistema circulatorio a Pierre,
y el se apropió del rumbo de mi semen y de mis estados mentales,
de mis nervios y el revés de mi cornea, del corazón y sus
burbujas.
Cuando Leos diga "acción" partiré en secreto y Pierre se levantará por encima de mi piel.
III
"El crepúsculo estaba tibio, pero oscuro- la luna aun no
asomaba- Y cuando Pierre pasó justo debajo de los olmos
sollozantes de la aldea con largos brazos como bóvedas
colgantes, lo envolvió una oscuridad casi impenetrable,
más los pasadizos sutilmente iluminados de su corazón
permanecieron intactos"
IV
"El aspecto de trance del mundo vegetal y dorado. Ni una flor titila,
los arboles olvidan su oleaje, la hierba misma parece dejar de crecer;
y toda la Naturaleza, como si de repente se volviera consciente de su
misterio profundo, y no encontrara allí refugio mas que en el
silencio, se sumerge en este maravilloso e indescriptible reposo"
V
Listo, la película comienza en una pizca
Nota: I, III y IV son traducciones del libro "Pierre or the ambiguities" de Herman Melville.
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