Enlaces |Quiénes somos |Contactos
 
   
 
  Time Code  

 
Dirección, argumento y cuarta cámara: Mike Figgis.
 
EEUU. 2000. 97 min.
Por: Jorge Serna.  
 
Work in progress 
 

Es Los Angeles, el downtown de Los Angeles, California. Es una cita a la tres de la tarde. Todo está listo, todo está más que listo. No puedes faltar. Cualquier retraso afectará todo el sistema, un organismo. Cualquier elemento en falta, descompuesto, atrofia. Cuando todos los relojes, sincronizados a uno, digan tres, nuestro director (agotado ya de la intensa preproducción (demacrado, sin afeitar), pero inquieto con su reluciente DV-cam Sony que aún no aprende a manejar), dirá acción a su asistente, en voz muy baja porque ya estamos grabando, on-line. Todo debe registrarse, on-line. No debes perder ningún segundo de video. Todo lo que suceda en este sector, en esta fecha, en esta hora, es importante.

La asistente cuenta diez como en un lanzamiento espacial pero no hay tal. Este momento lo hemos esperado algunos meses, no tantos. Este conteo es esencial y ya hace parte de la escena. Es multiplicado por infinidad de circuitos electrónicos: walkie-talkies, todos los celulares del mundo, y un pequeño megáfono de última generación. Cuando la voz en tu Nokia 5125 llegue a cero comenzarás a actuar (a pesar de las recomendaciones de Mike: no actuar, ser tú misma, ella, el personaje), comenzarás a decir, a decir cualquier cosa, lo primero que se te ocurra (puede ser) pero intenta no decir estupideces. Lo primero que digas marcará (conductista) el ritmo de la acción, es un destino. De ti depende el tono general de este experimento.

Holliwood in situation. Es un sueño. La fantasía de cualquier voyeur. Una mirada cuadrafónica, circular. 360° de toda la acción llenando cada rincón de la pantalla.

Has elegido el tono. La descripción de un sueño dicta, sin proponérselo, el desarrollo del día, de la historia. Es un sino. Es un destino. Nos sentimos bien en una cómoda estructura trágica. I´m so sorry. Nuestro diseño sigue siendo algo precario. Si en la mañana dices tragedia es harto probable que todo tienda a mal. Pero no te preocupes. Recuerda siempre a Sarah Connor, recordándose, furiosa, todo el tiempo: No fate.

Todo esto comenzará a ganar sentido si lo multiplicas por cuatro. Eso depende. Si hay algún error, atrofia, perderá todo sentido. El de orientación, sobre todo. No pierdas un segundo.

Es un juego. Es una cámara atada a un cuerpo. A dos cuerpos. Uno que la sostiene, a la cámara, otro que es sostenido, en la cámara, en cuadro, permanente. No tenemos más paisaje que los rostros. No tenemos más decorado que los rostros. En últimas no es cine lo que quiero. Lo que quiero es un paisaje, un recorrido, puros rostros, relaciones. No es más que un organismo lo que quiero. Un organismo íntegro, integral.

He aquí entonces uno posible, un organismo: sujeto-prótesis-objeto. Elementos todos indispensables. No intercambiables. Un recorrido, el del objeto. El del sujeto, entonces, que lo sigue. Aún no es claro, el recorrido. Pero está el terreno, cómodo, por transitado. Lo nuevo, lo que incomoda, es lo otro, el juego relación. Insuficiente un montaje paralelo. El adjetivo que se acerca es simultáneo. Y el sustantivo es acción y el verbo sigue siendo acción. Es necesario siempre que multipliques por cuatro para entender el resultado. Un hipertexto en construcción. Inconcebible, por lo abstracto. Poco funcional, por lo intrincado. Quédate tranquila. Podré disculparte si te encuentro perdida, vagando, así, sin más, por las redes de un artefacto tan complejo. Sólo intenta no perderte. No pierdas un segundo.
 
Filmografía de Mike Figgis (imdb.com)
 

Los textos han sido realizados por el equipo de Pulp Movies.
Medellín - Barcelona - Madrid 2002 -2003